El descubrimiento de xenon. ¿De donde proviene el gas que se usa en iluminación de xenon para automóviles? Lo que debiendo saber

Xenón se descubrió en 1898 por el químico y físico escocés Sir William Ramsay y el químico Inglés Morris William Travers. Ramsay y Travers emplearon aire en forma líquida para llegar a su hallazgo. Así es como elaboraron la investigación:
Si el aire se refrigera a una temperatura muy baja, se transforma de un vapór en un líquido. A medida que se calienta, se convierte otra vez en un gas.

Pero esta transformación no pasa en el mismo momento. Al calentar el aire líquido, un gas (nitrógeno) se reduce el primero. Cuando la temperatura incrementa más, otro gas (argón) hierve y se esfuma. Aún más tarde, un tercer gas (oxígeno) volatiliza.El gran cuidado debe ser empleado en hacer esta investigación. Los tres iniciales vápores para hervir y evaporarse (nitrógeno, oxígeno y argón) representan el 99,95 por ciento de aire. Todo eso da una impresión como si el aire entero desapareciera después de que el oxígeno se evapore, pero no lo es.
coche amarillo
Autor: Carol VanHook
Źródło: http://www.flickr.com

Después de que el oxígeno vaporiza, un poco de aire líquido persiste. Ese aire engloba otros gases provenientes de atmósfera. Uno de citados gases es xenón. Ramsay y Travers observaron por primera vez la presencia de xenón en vapór el 12 de julio de 1898. Lo nombraron ‘xenón’ de la expresión del idioma griego que significa “extraño”.

Las aplicaciones posibles de xenón
El empleo principal de xenón es en iluminación. Cuando una potencia pasa por un gas, puede emitir la luz. Los focos fosforescentes y las luces de xenon para autos son ejemplos de este procedimiento. El tipo y la coloración de la luminosidad producida depende del gas utilizado en el faro. Xenón sirve también cuando necesaria es una luz muy brillante, como la del sol. Por ejemplo, la luminosidad refulgente de los faros xenon instalados por los fabricantes de los coches hace los faros xenon un elemento imprescindible en los vehículos modernos.
Las luces ultravioletas que se emplean para esterilizar el material laboratorial también pueden contener xenón. La iluminación producida es suficientemente fuerte para exterminar las bacterias. Xenon también tiene su aplicación en la fabricación de las luces estroboscópicas. Una luz estroboscópica produce una luz muy brillante y aguda en pulsos muy cortos. Las lámparas estroboscópicas parecen “congelar” el movimiento de un objeto. Autor